hace 10 meses - Gays - 5
Con Tommy de 11 años y yo de 17. Parte 2
ENVIADO DE FORMA ANÓNIMA
Los juegos avanzan y Tommy no deja de sorprenderme.
1era Parte: con-tommy-de-11-anos-y-yo-de-17/
 
Pasaron dos días hasta que pude volver a casa de Tommy. En el camino sentía...


Los juegos avanzan y Tommy no deja de sorprenderme.
1era Parte: con-tommy-de-11-anos-y-yo-de-17/

 

Pasaron dos días hasta que pude volver a casa de Tommy. En el camino sentía un poco de miedo de que él pudiera haber dicho algo y nerviosismo por qué no sabría si el querría seguir jugando.

 

Llegué hasta al frente de su casa. El barrio estaba igual de silencioso y no había nadie en la calle. Toque la puerta y escuché sus pasos acercarse. Abrió, pero está vez no me abrazo, me saludo y me ofreció pasar. Pensé que se había acabado, o que tal vez tenía un poco de miedo.

 

Cuando pase, cerre la puerta tras entrar y hablaba con Tommy. El no me miraba a la cara, parecía más nervioso que asustado.

 

Era más temprano que otros días, había terminado de almorzar y vine directo a ver a Tommy para tener el mayor tiempo posible a solas con el.

 

Nos fuimos a sentar al sillón. El se sentó primero y yo me pegue lo más posible a el. No intento correrse a un lado y vi esto como una señal positiva. Cruce mí brazo tras el y lo abrace un poco, poniendo mí mano en su hombro.

 

-Estas bien?

+Mmhmm.

-Seguro?

+Es que… lo del otro día… mí mamá me había dicho que nunca deje que me toquen la cola.

-Pero te gusto lo que hicimos?

+Si… pero…

-Entonces no tenes que sentirte así. Tu mamá tiene razón, pero ella lo dice para que nadie te lastime. Yo no voy a lastimarte, nunca.

 

Mí mano que estaba en su hombro había bajado un poco por su espalda y con mí otra mano toque su rodilla, para reafirmar lo que le decía. El solo me miró a los ojos.

 

-Yo solo quiero que te sientas bien, y si a vos te gusta no está mal. Pero si vos no querés que juguemos a eso otra vez, está bien.

+No, a mí si me gusto el juego. Pero me da miedo que mí mamá se de cuenta.

-Ella no está, y no le vamos a decir y tampoco se va a enterar, te lo prometo.

 

Parecía haberse tranquilizado bastante, pues ahora sonreía. Parecía el niño de siempre que había conocido. Quite mí mano de su rodilla y la puse en su mentón, hice que levantase un poco su rostro y le di un beso en la mejilla, y luego uno en los labios, que el recibió y me correspondió. Fue solo un besito, pero fue algo tierno, algo nuestro.

 

-A mí también me gusto nuestro juego. Mucho me gusto.

+En serio?

-Si, vos me gustas mucho. Sos muy bonito.

 

 El se sonrojo un poco al escuchar esto.

 

+Gracias (dijo algo nervioso)

-Tenes un cuerpito suave, y sabes que?

+Que?

 

Me acerque a el, casi pegando mis labios a su oído.

 

-Sos más lindo cuando no tenes esto. (Dije agarrando un poco el pantalón)

 

Se quedó en silencio un segundo. Con una sonrisa tímida.

 

+Querés que me lo saque?

-Vos querés sacartelo?

+Si. Por qué a vos te gusta.

 

Dijo esto, y se levantó del sillón. Rápido bajo sus pantalones, llevándolos hasta sus pies, por lo que se inclino, dejando su cola más levantada, viéndose muy tentadora. Tenía unos calzoncillos azules con algunos dibujos de autitos. Me encantaba lo niño que era, hacía que todo sea mucho más excitante.

 

Se dio vuelta para verme.

 

+Vos también tenés que sacartelos!. (Dijo al tiempo que se sentaba a mí lado)

 

No esperé más, sin levantarme del sillón, levanté un poco mí cuerpo y baje mí pantalón y bóxer al mismo tiempo. Rápidamente mí pene salió apuntando al techo con una erección muy fuerte. Él de inmediato miro mí pene.

 

Sin decir nada volví a sentarme a su lado, a diferencia de la vez anterior, el ahora miraba directamente mí erección y no apartaba la mirada, pero si podía ver qué aún estaba nervioso.

 

+Es grande. (Dijo sin quitar la mirada de mí pene).

-Te gusta?

+Si… creo.

-Lo podes tocar si querés.

 

En silencio y algo nervioso, comenzó lentamente a acercar su mano a mí pene, sentía como si el tiempo pasará más lento viendo cómo este niño de 11 años inevitablemente agarraria mí pene. Sentí un cosquilleo en todo el cuerpo cuando sentí su mano agarrar mí pene, lo tomo desde las base, por lo que su meñique rozaba un poco mis huevos.

 

Solo sostuvo mí pene por unos minutos, estuvo quieto durante este tiempo, hasta que soltó mí pene y lo volvió a agarrar un poco más arriba. No lo apretaba fuerte, solo lo rodeaba con su mano. Volvió a quitar su mano y la dejo sobre mí glande, manchando su mano de mí líquido pre-seminal. Cuando sintió esto quito su mano y la acercó a el y la miró de cerca.

 

-Lo podes probar si querés.

 

Y como si fuera lo que quería oír, saco apenas la punta de su lengua y lamió la palma de su mano el poco de líquido pre-seminal que había en ella. No hizo un gesto de asco, parecía que no le había disgustado. Se miro la mano un segundo más y me miró a mí por un instante, y volvió a darle una lamida a su mano. Está vez recorrió un poco más de su palma con su lengua.

 

-Te gusto?

+Si. O… no es feo. Es raro.

-Queres probar otra vez?

+Bueno.

-Si querés ahora podes probar directo de acá. (Le dije agarrando mí pene y apuntando la punta hacia el)

+Mmm… no se.

-Digo por qué dijiste que te gustaba un poco. Pero no tenes que hacerlo si no querés. (En ese momento apreté un poco mí pene, haciendo que una gota de líquido pre-seminal saliese de la punta de mí pene)

 

El sin decir nada pareció pensarlo por un segundo, y en silencio se inclino un poco hacia mí y acerco su carita a mí entrepierna. Me tiré un poco hacia atrás, para poder ver mejor lo que hacía. Y pude ver el momento en que sacó su lengua y lamió la gota de líquido apenas tocando mí glande. Parecía saborearla más ahora.

 

+Si… creo que si me gusta.

-Que bueno. (Le dije yo aún con mí mano en mí pene)

-Me… me das más?

 

Cuando lo escuché decir eso sentía ganas de llenarle la carita y la boca de semen en ese preciso momento. Pero quería disfrutar de la situación lo más que pudiese. Comencé a mover mí mano de arriba hacia abajo, masturbándome un poco, luego apretaba un poco mí pene dejando que otra gota saliera. Detenía mi mano en ese momento y el le daba una lamida y se tragaba mí líquido pre-seminal. Repetimos esto varias veces, y con cada lamida su lengua recorría un poco más de mí glande. Si bien al principio el habia sido cuidadoso de solo agarrar mí líquido pre-seminal con su lengua, ahora lamía mí glande y terminaba tragando el líquido pre-seminal que salía.

 

Hicimos esto por unos 10 minutos. No daba más de la excitación. Cada lamida de su lengua me llevaba al borde de acabar. Solo fueron unos minutos más de este juego de masturbarme y sus lamidas cuando no di más. Le dije que iba a acabar. El parece que sabía que significaba eso y alejo un poco su carita. Me continúe masturbando y cuando ya estuve en mí límite me esforce por acabar despacio, evitando que mí semen saliese disparado hacía todos lados. Salió una cantidad considerable de semen que se caía sobre mí pene y bajaba lentamente hasta mis huevos. Tomé mis boxers y los puse rápido debajo mío para no manchar el sofá.

 

El miraba mí pene cubierto de semen muy atentamente. Yo me quedé en silencio, intentando recuperar pronto la respiración.

 

-Queres probar?

+Puedo? (Dijo inocentemente)

-Obvio mí amor. (Me salió del alma decirle así, y cuando me escucho pude ver cómo se le dibujo una enorme sonrisa en el rostro)

+Bueno.

 

Acercó nuevamente su carita a mí pene, y le dio una lamida hacía como había hecho varias veces hace unos momentos. Cargando de semen su lengua lo metió a su boca. Parecía saborearlo dentro de el. Y para mí sorpresa lo tragó luego de unos segundos.

 

-No te imaginas lo mucho que me encanta verte así.

+Así como?

 

La imagen ante mis ojos era un sueño. Tommy de 11 añitos, sin pantalones en ropa interior y con una remerita. Arrodillado en el sofá a mí lado, con un poco de semen en la comisura de sus labios. Y yo sabiendo que había comido un poco de mí semen.

 

-Verte asi. Semi desnudo y tragando mí semen. Me encanta.

 

El se sonrojo un poco, pero se notaba contento.

 

Para asombro mío, en vez de decir algo, simplemente volvió a inclinarse y le dio una lamida a mí pene. Está vez comenzando en la base y pasando su lengua hasta mí glande. La excitación que esto me causo y el placer que me hizo sentir en un momento hizo que tirase mí cuerpo hacia atrás. El llevo el semen a su boca nuevamente, y luego de saborearlo un poco lo trago. 

 

-Uff, me encantó que hagas eso.

+Que me trague tu semen? (Dijo, repitiendo lo que habia dicho yo antes.

-Si mí amor. Me encanta que me lamas el pene y te tragues mí semen.

+Entonces voy a seguir lamiéndote y tragando tu semen todas las veces que quieras. (Dijo muy contento)

 

Si bien quería tomarlo y hacerlo mío en ese momento, sabría que debíamos ir lentos. Pero lo que me dijo a lo último me hizo tomarlo suavemente del rostro, acercarlo a mí y besar sus labios. El se sorprendió un poco, pero rápidamente intento corresponder mí beso torpemente. Metí mí lengua en su boca y el tímidamente usaba también su lengua. Fue un beso hermoso que duro tan solo unos segundos.

 

Le dije que sería mejor que nos limpiasemos un poco antes de que llegara la madre y nos encontrará así. Fuimos juntos al baño, hablando de todo y riendo. Nuestra relación ya había cambiado y no habría vuelta atrás después de esto.

 

El resto de ese día no hicimos nada más. Permanecimos en el sillón yo abrazándolo hasta que llegó la madre. Yo me fui poco después de esto.

 

Era el día siguiente, estaba ansioso por ir a verlo, rechaze salir con unos amigos pues nada quería más que ir a ver y estar con Tommy. Y si bien estaba ansioso por ir con el, sentía algo de nervios. Nervios de como iniciar el juego nuevamente sin que el sienta que lo presiono.

 

Esa tarde caminé hacia la casa de Tommy más rápido que de costumbre y cuando llegue a su calle, solo se veían unos 3 niños jugando a la pelota en la calle. Toque a la puerta y rápido abrió Tommy, tenía un sonrisa plena en su rostro, enseguida me recibió un abrazo, pegando su cabeza a mí estómago.

 

Entramos a la casa, y tras entrar yo el cerro la puerta detrás mío. Yo de inmediato me puse de rodillas para estar a su altura y abrí mis brazos, el inmediatamente se acercó con una sonrisa y me abrazo. Nos abrazamos por unos segundos, cuando nos íbamos a separar yo dejé mis manos en su cintura, tomándolo haciendo que quedará cerca mío. Me acerque a su rostro y le di un beso, que el correspondio sin ninguna resistencia. Solo nos besamos un poco, el aún parecía un poco tímido al respecto.

 

Por incercia fuimos caminando hasta el sillón, el tenía el tele encendido a un volumen algo bajo. Nos sentamos juntos, el se pegó a mí y comenzó a acurrucarse contra mí. Yo cruce mí brazo para apretarlo contra mí un poco más, lo que parecía gustarle. En la posición que estábamos, el estaba abrazándome, cruzado su brazo atrás de mí espalda y su otro bracito por encima de mi estómago, y su rostro pegado a mí pecho. Yo tenía mí brazo cruzado abrazándolo, y había dejado mí mano sobre su pierna.

 

Con el pasar de los minutos mí mano acariciaba un poco su pierna, y subía hasta su colita, acariciaba su suave nalga por encima del pantaloncito que tenía puesto. Más minutos pasaban y mis caricias ahora eran pequeños apretujones a su cola. Subí mí mano un segundo, e intente meter mí mano por dentro del elástico de su pantalón, pero se me dificultaba un poco y Tommy parecía haberlo notado.

 

+Querés que me lo saque?

 

Me sorprendió un poco su predisposición, y antes de que yo respondiera algo, se paró, desajuste el cordón que apretaba el pantalón contra su cintura, y se lo bajo rápido. Tenía unos calzoncillos rojos que contrataban contra su piel blanca y su remera verde. Estaba a punto de sentarse de nuevo conmigo.

 

-No te queres sacar la remera también?

 

El sonrió un poco. Y sin decir palabra se la saco rápido, la dejo en el apoyabrazos del sillón y se sentó a mí lado. Desnudo, solo con sus calzoncillos que quería arrancarselos y lamerlo todo.

 

Levanté mí brazo para abrazarlo nuevamente.

 

+Vos no te vas a sacar nada?

 

Me encantaba que el también tuviese está curiosidad, o deseo de continuar con nuestros juegos. Me levante del sillón, viendo cómo Tommy estaba semidesnudo arrodillado en el sillón, observándome y me quite la remera, luego el pantalón junto con el boxer. Quedando completamente desnudo. Tommy ahora no se avergonzaba tanto, y se le dibujo una sonrisa cuando me vio desnudo. Me tomo de la mano y me sentó en el sillón.

 

+Hoy también querés que me trague tu semen?

-Vos querés?

+Si.

 

Inmediatamente tomo mí pene ya erecto con su manito y movió su mano masturbándome como me había visto hacerlo a mí ayer. Me sentía en la gloria. El estaba arrodillado e inclinado con su cara muy cerca de mí pene. Yo puse mí mano en su suave espalda, y lo acariciaba, pasando mí mano por su nuca, su espalda, su espalda baja, tocaba su cola, bajaba por su pierna, y volvía a subir repitiendo el proceso. El me intentaba masturbar muy torpemente.

 

+Todavía no sale nada. (Me dijo con un tono muy de niño)

-Es que tenés que hacerlo así.

 

Dije poniendo mí otra mano sobre la manito que agarraba mí pene y lo guiaba para que me masturbe mejor. Pronto la primer gota pre-seminal se asomo por la cabeza. Y el contento se inclino a lamerla y tragarla. Nuevamente estaba viviendo este sueño que jamás pensé que sería realidad. Saque mí mano, dejando que el me masturbara y ahora lo hacía mejor, y cada tanto me lamía el glande para tomar ese líquido que tanto le había gustado.

 

Acariciar su cuerpo semidesnudo y verlo masturbarme y lamiendo ocasionalmente mí pene era más que excitante. Sus lamidas no eran constantes, pero así como había hecho ayer ya no solo lamía la punta de mí pene, lamia un poco del tronco y subía hasta el glande. Luego solo continuaba masturbándome.

 

Yo continuaba acariciando su espalda y su cola por encima del calzoncillo. Volví a subir hasta acariciar su cabeza. Baje por su espalda y metí mí mano dentro de su ropa interior. Apreté su nalga desnuda y con mis dedos busque su anito. Se lo masajee con mí dedo, se sentía tan tentador. Quite mí mano, lleve un dedo a mí boca, mojandolo y luego volví a su cola. Aplique un poco de la saliva en la entrada de su ano e hice un poco de fuerza. La punta de mí dedo logro entrar y vi como Tommy arqueo su espalda al sentir mí dedo. Por un momento dejo de masturbarme y miro detrás de el. Por su posición era imposible para el.

 

Yo con mí otra mano tomé un lado de su rostro y le indique que se acercara a mí. El lo hizo sin resistirse. Lo tenía enfrente de mí rostro y lo bese. Metía mí lengua en su pequeña boca y el hacía torpemente lo mismo conmigo. Lo deje de besar un segundo. Con la mano que acariciaba su cola le baje la ropa interior, el levantó sus rodillas facilitandome el trabajo. Luego le indique que cruzará una pierna a un lado de mí cuerpo, sentándose enfrentado a mí. Mí pene se acomodo en su cola, y yo podía sentir su pequeño pene contra mí estómago. En esta posición volví a besarlo, acariciando su espalda y bajando a tocar su cola. Separaba sus nalgas para que mí pene se acomodara mejor entre ellas. El me besaba con más ganas ahora. Podía sentir como su respiración se agitaba. El me abrazaba el cuello y no dejaba de besarme. Nos besamos por varios minutos en esta posición. El se movía arriba mío, regresando su cola sobre mí pene, lo que me llevo al borde de acabar. Deje de besar sus suaves labios por un segundo, incline un poco su cabeza hacia un lado y bese su cuello. Cuando mis labios hicieron contacto con su piel pude escuchar un suspiro de el. Que se asemejaba a un gemido. Lo cual era mí límite.

 

-Mi amor, voy a acabar. Vení. (Le dije mientras lo levantaba de encima mío)

 

Le indique que se parase del sillón y luego que se arrodillara en el suelo. El lo hizo rápido siguiendo mis instrucciones. Yo flexione un poco mis rodillas y acerque mí pene a su cara.

 

-Abri tu boquita y saca la lengua.

 

El lo hizo. Casi sabiendo perfectamente que hacer

 

-Te vas a tragar mí semen mí amor?

 

El me afirmó, asintiendo su cabeza, sin cerrar su boca.

 

Puse la punta de mí pene contra su lengua y me deje ir. Nuevamente, al igual que ayer, me esforce para no acabar tan fuertemente y que no se asusté. Mí semen comenzó a salir de mí pene y cayó en su lengua, pude escuchar nuevamente un suspiro casi gemido cundo mí semen tocó su lengua. Inevitablemente un poco salió más fuerte, manchando su labio superior y un poco su nariz. El resto cayó sobre su lengua y dentro de su boca. Me tomé un segundo para ver bien esta imagen.

 

Tommy desnudo, de rodillas, con mí semen en su boca y lengua, un poco sobre su nariz. Era un sueño vuelto realidad.

 

-Tragalo.

 

El lo hizo sin mucha dificultad y con una expresión de placer en su rostro. Cuando terminó de tragar mí semen volví a acercar mí pene a su boca.

 

-Lame lo que quedó, es todo para vos.

 

El rápido comenzó a lamerme, sacando cada gota de semen que quedaba. Lo lamió hasta que quedó limpio. En ese momento lo levanté poniendo mis manos debajo de sus brazos y lo levanté. Me acosté en el sillón y lo posicione a el sobre mí. El tenía una sonrisa plena en su rostro.

 

-Te gusto?

+Siii (dijo contento). A vos?

-Obvio que me gusto mí amor.

 

Luego de decirle eso lo volví a besar, y nos quedamos acostados desnudos por un rato. Le dije que deberíamos lavarnos y el estuvo de acuerdo. 

 

Ese día me fui tarde, Cintia me invitó a comer y sin que ella sospeche de nada, me fui luego de cenar. Si tan solo ella supiera que no solo habiamos estado desnudos en su sillón, sino que había comenzado a penetrar a su hijo con mí dedo y más aún su pequeño Tommy me lamía el pene y tragaba con gusto todo mí semen.

 

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Este relato es algo más corto que la parte anterior, pero espero sea de su agrado. Los comentarios a la primera parte fueron halagadores y me motivan a continuar contando de estas experiencias con mí Tommy.



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