hace 10 meses - Gays - 5
Mi primo me saca la leche
ENVIADO DE FORMA ANÓNIMA
Hola, actualmente tengo 26 años, abiertamente homosexual y actualmente, gracias a mi primo, me encanta disfrutar de mi vida sexual. Todo empezó cuando tenía 14 años y mi primo al que llamaremos Juan, tenía 13.


Hola, actualmente tengo 26 años, abiertamente homosexual y actualmente, gracias a mi primo, me encanta disfrutar de mi vida sexual. Todo empezó cuando tenía 14 años y mi primo al que llamaremos Juan, tenía 13. 

A mis 14 años ya tenía vellos en la verga y también estaba en crecimiento, me medía como 16 cm parada (actualmente me mide 18). Yo siempre he sido súper cachondo, pero a pesar de que muchos amigos míos de mi edad ya se masturbaban, yo aún no lo hacía, pero me encantaba escuchar como lo hacían mis amigos, me ponía súper cachondo. 

Este relato inicia desde la mañana (en la escuela), donde mis amigos empezaban a contar cómo se la jalaban, yo ya estaba con la verga palpitando cuando de pronto uno de mis amigos empezó a contar que se la había jalado echándose crema y le había salido un buen de leche (cosa que me puso más cachondo), después de terminar ese relato que me dejó la verga llorosa. 

Durante la tarde me puse a hacer mi tarea y cuando terminé me puse a ver una película, creo que era alguna de la interminable saga de triunfos robados, pero cuando salían los chicos sin playera me ponía la verga durísima. Cuando terminó la película me llamó una tía que vivía a unas 4 cuadras de mi casa, que le había llamado a mi hermano para cuidar a mi primo y que le había dicho que no podía, que si yo me iba a cuidarlo, nos dejaba dinero para pizza, yo accedí. 

Llegué a su casa como a las 8 de la noche, me despedí de mis tíos y nos quedamos mi primo y yo, pedimos la pizza y cuando llegó el repartidor (con un shortcito y una chamarra, porque vivimos en un lugar cálido) mi primo no dejaba de verle y cómo estábamos en short le empecé a hacer burla porque se le había parado la verga -cosa que no negó-.

Nos desvelamos jugando videojuegos y como  a eso de las 12 nos decidimos a recalentar la pizza y cenar; mientras yo buscaba qué ver en la tele, pasé el canal de porno clásico más aclamado en México (Golden, donde no muestran mucho), bromeando le agarré el pito mientras le arrimaba el mío a la pierna y mientras nos comíamos las rebanadas de pizza me preguntó:

- ¿Ya has visto porno?

+ No. Le contesté. 

- Es que me encontré la contraseña de la computadora de la oficina y me metí a ver una vez y me regañaron porque se dieron cuenta. 

+ Tonto, no borraste el historial de navegación, ahorita que terminemos te enseño. 

Terminamos de cenar y subimos a la oficina, puso la contraseña y le enseñé cómo hacerlo, me propuso ver uno y yo le dije que sí, a lo que me dijo:

-Pero es que a mí me gusta ver más a los hombres que a las mujeres. 

(Para esto, a pesar de no haber hecho nada aún con un hombre, yo sabía que era joto).

+ ¿Quieres ver porno Gay?, dije.

- Si tú quieres sí, contestó.

 

Empezamos a ver porno y me di cuenta que se le puso rápido duro la verga. Yo, al ser mi primera vez, también me prendí muchísimo. La neta vimos porno como dos horas (hasta recuerdo que me ardían los ojos y me dolían los testiculos), pero como ya era tarde nos fuimos a dormir.

La recámara de Juan tenía dos camas, de las cuales siempre me tocaba dormir con él porque mi hermano más grande ocupaba la otra; media hora después de estar en la habitación me preguntó si se podía acostar conmigo porque tenía miedo y le dije que sí (desde pequeño siempre he dormido en trusa y playera de tirantes) y de pronto me dice:

- ¿Me puedes abrazar?, tengo frío.

+No, porque me va a dar calor. Le dije.

- De por sí andas muy caliente - Dijo mientras me tocaba la verga (Yo me sonrojé y no dije nada), él me tomó del brazo y me hizo que lo abrazara mientras me restregaba sus nalgas en la verga. La neta me puso al mil, él era físicamente muy parecido a mi, solamente que él era muy lampiño (y a mí ya a esa edad ya estaba peludísimo de las piernas y me estaba saliendo el del pecho), de estatura promedio, tonificado por el deporte, con nalgas redonditas y paradas. 

Después de 15 minutos de estarme sobando la verga con las nalgas me empezó a bajar la trusa, yo me quité por sus manos frías (no porque no quería), el se asustó pero en seguida volvió a intentarlo, yo aproveché, le dije que estaba frío, que se pegara más y empujé sus nalgas contra mi verga palpitante. Yo pensaba que eso era la mejor sensación del mundo, Juan (un año más chico y 5 años más mañoso) se paró y fue al cuarto de su mamá y su padrastro a agarrar crema, se la puso entre las nalgas y siguió restregándolas contra mi verga; yo me sentía cachondísimo, sentir su piel calientita, pasar por su ano y de vez en cuando dejaba salir un gemidito que me hacía acordarme del porno que tan cuidadosamente observamos por más de dos horas.

Después de un buen rato de estar cachondeando y de empujarle contra mí como si quisiese que nuestros cuerpos se fundieran me dijo:

- Me voy a hacer pipí.

+Yo no hice caso y seguí empujando mi pito entre sus nalgas lampiñas. Cuando de pronto me dice:

- Me hice pipí. Yo me reí y le dije que no era pipí, que era normal y que no creía que faltara mucho para que empezara a aventar leche como los de las películas. Él me preguntó si ya sacaba leche y yo le dije que no sabía que nunca me la había jalado. Yo le dije que no y de pronto sentí sus manos al rededor de mi verga.

Es más grande y gruesa que la mía. -Dijo mientras me jalaba la verga con una crema antiarrugas.- Después de un rato añadió: Tienes pelitos como el esposo de mi mamá, a veces, cuando sé que se va a desnudar para meterse a bañar me meto rápido como si fuera a usar el baño y varias veces le he visto la verga. 

Yo no dije nada porque estaba disfrutando todo el placer que me estaba dando esa putita de 13 años, que me estaba enseñando lo rico que era el despertar sexual. La verdad no aguanté mucho yo creo que a los 5 minutos sentí punzadas en todo el cuerpo y apreté las piernas y las nalgas cómo nunca lo había hecho; de pronto sólo vi salir por primera vez el semen de mi verga, para después adueñarse de mi esa sensación de estar flotando durante un rato.

Sin saberlo, me quedé dormido. A la mañana siguiente no sabía si decirle algo a mi primo o qué hacer. Yo desperté antes que él y para mi sorpresa seguía en la misma cama que yo, al despertar me dijo que la próxima vez que se fuese a quedar solo, le diría a su mamá que me preguntara a mí primero.

 Después de eso me levanté, me bañé, me despedí descaradamente de mi tía y de Juan, antes de irme mi tía me dio 100 pesos, así que ese día me dieron de cenar pizza, me dejaron ver porno por dos horas y me sacaron la leche por primera vez; el paraíso para todo muchacho de 14 años.

 

 

Ese fue el primer encuentro de MUCHOS que hubo con mi primo, espero pronto poderles contar más. Saludos, y jálensela pensando en mi verga y el culo de mi primo.

 



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Carlos - 5
hace 6 meses




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